Putin recibe a las grandes agencias del mundo en San Petersburgo mientras drones ucranianos sacuden el foro económico
El presidente ruso celebra este jueves su décima reunión con los jefes de las principales agencias internacionales de prensa, al margen de un Foro Económico de San Petersburgo marcado por los ataques con drones, el regreso de una delegación estadounidense y Arabia Saudí como invitada de honor.
Vladímir Putin tiene previsto reunirse este jueves con los jefes de las principales agencias de noticias del mundo en el Palacio Konstantínovski, en un encuentro a puerta semiabierta y formato de preguntas y respuestas que el Kremlin emplea cada año para fijar su relato sobre la política interna y exterior de Rusia. Según el asesor presidencial Yuri Ushakov, la conversación abordará "las cuestiones de actualidad" de la agenda rusa y los grandes acontecimientos internacionales. Es la décima ocasión en que el mandatario celebra esta cita, organizada tradicionalmente por la agencia TASS al margen del foro económico de la antigua capital imperial.
El encuentro se inserta en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF), que arrancó el miércoles 3 de junio en el centro ExpoForum y se prolongará hasta el día 6. La 29.ª edición, celebrada bajo el lema "Diálogo pragmático: el camino hacia un futuro estable", reúne a cerca de 20.000 representantes de los ámbitos político, empresarial y académico de más de cien países y territorios, con Arabia Saudí como país invitado de honor.
"Los foros del poder se miden menos por lo que se firma en sus salones que por quién decide volver a sentarse a la mesa."
El telón de fondo, sin embargo, es cualquier cosa menos sereno. Coincidiendo con la apertura, Ucrania dirigió un ataque con drones contra San Petersburgo y golpeó una refinería de petróleo, en un gesto calculado para empañar el escaparate económico del Kremlin justo cuando este busca proyectar normalidad y apertura a la inversión extranjera. La escena —misiles y delegaciones de negocios en la misma ciudad y la misma semana— resume la doble realidad de una Rusia que negocia su reincorporación a los circuitos globales sin haber cerrado el conflicto que la apartó de ellos.
El dato más comentado en los pasillos es la presencia de una delegación oficial de Estados Unidos por primera vez en una década, junto a la asistencia del vicepresidente de China y altos cargos de más de setenta países. Para algunos analistas, ese regreso estadounidense señala un deshielo incipiente; para otros, apenas un sondeo exploratorio. En cualquier caso, confirma que el aislamiento de Moscú, lejos de ser absoluto, se ha vuelto un asunto de grados y de intereses.
Para Capitalis Electus, episodios como este recuerdan que la geopolítica no es un decorado lejano, sino un factor de precio. La eventual recomposición de los vínculos económicos con Rusia —energía, materias primas, logística— alteraría primas de riesgo, coberturas y valoraciones de activos a escala global, y lo haría sin avisar. El patrimonio bien gestionado no apuesta a un desenlace concreto: se estructura para resistir varios. La diversificación geográfica y el aseguramiento prudente de los riesgos políticos no son lujos de tiempos convulsos, sino la disciplina ordinaria de quien piensa en décadas. Esta nota es información, no recomendación de inversión: la mejor inversión sigue siendo el conocimiento bien fundado.